Después de leer algún que otro folleto de la oficina de turismo y de dar una vuelta por la red en busca de información, una cuestión tenía clara, debía comenzar la caminata muy temprano o quedaría bajo los reyos del sol y a merced del calor en una subida que desconocía.

Para comenzar, podemos dejar el vehículo al final del camino del puerto y subir ya andando por una pista hasta el aula de naturaleza en la que podemos contemplar una pequeña exposición fotografica y recoger algo más de documentación e información sobre el Peñón.
Por el sendero y siempre subiendo sobre calzada, alcanzamos un túnel excavado a principios del siglo pasado para acceder con facilidad al otro lado del peñón. Un tunel en roca que está siempre resbaladizo aunque cuenta con sogas a modo de pasamanos en ambos lados para ayudar a no perder la verticalidad. La vista, desde la salida de esta oquedad, es fantástica y mágica después de atravesar la roca.
Pasado el túnel, el sendero prosigue sin ganar desnivel hasta una bifurcación por la que si seguimos a mano izquierda iremos al "mirador de Carabineros", caminando entre pinos. Para subir a la cima, a 332 metros sobre el nivel del mar debemos seguir otra senda señalizada, pero aquí debemos tomar una responsable decisión, carteles nos advienten de la peligrosidad del ascenso a partir de aquí.
Pasaremos por algunos lugares "muy peligrosos", abstenerse personas mayores, niños, sin calzado oportuno... etc. Algunos tramos tienen sogas a modo de pasamanos para ayudarnos y otras en vertical con nudos para ayudarnos a escalar casi en vertical... lo dicho, mucho cuidado con emular a los grandes heroes, se trata de llegar al final y volver para distrutar de las fotos y porqué no sacar pecho ante la familia.
La bajada es aún más complicada, ya que todo aquello que nos ayudaba para agarrarnos y subir pequeñas rocas, ahora son grandes escalones que representan una situación distinta y menos habitual. A los pocos días de mi escalada, puede observar como se rescataba a una persona de la cumbre (os dejo el vídeo aquí)
Os dejo los enlaces a la ruta en distintos medios y algunas fotos del camino al final de artículo. Y para que no quede duda alguna, sin que sirva de precedente una foto en la que aparezco para inmortalizar el momento. Disfrutar del lugar y de la visita a CALPE.

2 comments
Hace unos años estuve en Calpe para visitar a mi hermano, pero por falta de tiempo no pude subir al peñón, con tu reportaje y la imaginación he podido hacer la escalada. Enhorabuena por la fotos, son geniales. Saludos de Antonio.
ResponderEliminarGracias. Me ha parecido una localidad muy tranquila. Tiene lo suficiente para no aburrirte pero sin los excesos que supone trasladar una zona de copas y de ocio extremo al borde del mar.
EliminarNo dejes de subir, que aunque algo complicado, merece la pena. Un saludo.